Cuando llegue la victoria, las miradas que antes eran de duda se convertirán en admiración. Tus amigos no lo creerán. Te verán prosperar en el mundo de las criptomonedas, logrando lo que muchos consideraban imposible. Y luego dirán: "¿Por qué no hice yo lo mismo?" Se preguntarán dónde quedó su valentía, lamentando no haber aprovechado la misma oportunidad.
Todos reconocerán lo que antes ignoraban: tu coraje, tu resiliencia, tu fuerza para seguir adelante a pesar de las críticas. Sabrán que el éxito no fue suerte, sino el resultado de su determinación, de noches sin dormir aprendiendo, planificando y enfrentando los desafíos que el cripto mundo les deparaba.