Si abres cualquier discusión sobre cripto, rápidamente notas cómo cambia el tono: en lugar de la habitual "¿cuándo habrá un nuevo máximo?", cada vez suena más "¿cuánto más caeremos?". Este es un cambio de régimen clásico: el mercado pasa gradualmente de la euforia a la fase de decepción y fatiga. La gente ve una reacción débil ante buenas noticias, fracasos tras cualquier intento de crecimiento y comienza a percibir cada rebote como un respiro antes de una nueva caída. En esta atmósfera, la narrativa "el mercado bajista ya está aquí" se convierte en una explicación conveniente de lo que está sucediendo: permite racionalizar el dolor en comparación con el pico anterior y prepararse para un escenario donde la rápida y maravillosa recuperación no llega.
Es importante entender que el mercado no son solo gráficos, sino también un cúmulo de expectativas. Cuando demasiados comienzan a ver la situación exclusivamente a través del prisma de una caída adicional, esto inevitablemente se refleja en el comportamiento. Los traders reducen el apalancamiento, ingresan menos en nuevos negocios, prefieren efectivo o stablecoins en lugar de posiciones a largo plazo. Los inversores desplazan su enfoque hacia la preservación de capital, y los proyectos posponen pasos arriesgados. Por un lado, esto aumenta la presión sobre los precios: la demanda se enfría y cualquier venta golpea más fuerte al mercado. Por otro lado, poco a poco limpia el espacio de las especulaciones más agresivas y hace que la estructura del mercado sea más sostenible para el futuro.
La narrativa bajista también cambia el horizonte de pensamiento. Cuando todos esperan una caída, los movimientos cortos hacia arriba no se perciben como el comienzo de una tendencia, sino que parecen un momento conveniente para salir. En estos períodos se forma un tipo especial de volatilidad: rebotes rápidos en las noticias son seguidos por caídas igualmente rápidas, y los rangos se vuelven más amplios de lo que parece cómodo. Para los participantes inexpertos, esto parece un caos, pero para aquellos que saben trabajar con la gestión del riesgo, precisamente estas "sierra" crean oportunidades tanto para el comercio a corto plazo como para acumular posiciones a largo plazo, cuando los precios ya están mucho más bajos que los máximos históricos.
Personalmente, miro estas fases no a través del prisma de etiquetas "alcistas" o "bajistas", sino a través de la estructura. Un mercado donde domina el miedo y los escenarios de caída adicional requiere una táctica diferente: menos decisiones emocionales, más planificación de escenarios. Es importante entender de antemano qué harás si hay una caída de otro 20-30%, qué niveles son críticos para ti y dónde estás dispuesto a reconocer un error. Así, la narrativa bajista de un fondo aterrador se convierte en un contexto laboral, dentro del cual se puede vivir, y no reaccionar de manera paniqueada a cada día rojo.
Y, por último, vale la pena recordar que ninguna tendencia dura para siempre, ni alcista ni bajista. La narrativa "todo solo caerá" es tan peligrosa como la antigua fe en el crecimiento infinito. La historia del mercado de criptomonedas muestra que las oportunidades más interesantes a menudo aparecen precisamente cuando la mayoría ya se ha resignado mentalmente a un largo invierno. Esto no es motivo para cerrar los ojos a los riesgos, pero es un buen argumento a favor de construir tu propia perspectiva consciente, y no simplemente adoptar la última fórmula de moda sobre la llegada del mercado bajista.
