TL;DR:
Coinbase está rechazando a los bancos para seguir recompensando a los usuarios por mantener stablecoins, mientras los legisladores negocian qué se considera aceptable.
Las desavenencias sobre las recompensas de stablecoins han debilitado el apoyo bipartidista, y los operadores estiman una probabilidad del 68% al 70% de aprobación este año.
El enfrentamiento convierte una ventaja para los usuarios en un punto de conflicto político, con la siguiente señal siendo si las probabilidades mejoran a medida que avanza la redacción, mientras el lenguaje toma forma en el Capitolio.
Según el informe, Coinbase está resistiendo a los bancos para preservar la capacidad de recompensar a los usuarios por mantener stablecoins. Las desavenencias sobre esas recompensas han debilitado el apoyo bipartidista a un importante proyecto de ley de cripto, y los operadores estiman solo una probabilidad del 68% al 70% de aprobación este año. La disputa indica que los incentivos de stablecoin han pasado de ser una característica del producto a convertirse en un campo de batalla política principal. Para los usuarios, la pregunta inmediata es si las recompensas seguirán disponibles mientras los legisladores negocian qué se considera aceptable. Para los responsables políticos, la pregunta es quién ofrece incentivos y bajo qué reglas.
¿Por qué las recompensas de stablecoins se han convertido en el nuevo punto de conflicto en Washington
El informe presenta el momento actual como un choque directo entre Coinbase y los bancos sobre si los usuarios deberían seguir obteniendo recompensas simplemente por mantener stablecoins en la plataforma. La postura de Coinbase es al mismo tiempo defensiva y oportunista, protegiendo un beneficio para los usuarios mientras defiende su espacio para competir con las infraestructuras financieras tradicionales. En términos prácticos, la empresa está tratando las recompensas de stablecoins como una promesa fundamental para los clientes que no puede deshacer fácilmente. Por el contrario, los bancos se sitúan al otro lado de esa línea, empujando el debate político hacia el Capitolio. Esa tensión ahora se extiende a la redacción del proyecto de ley.

El informe señala que el debate sobre recompensas ya ha deteriorado el apoyo bipartidista, una señal de que la coalición del proyecto es más frágil de lo que sugieren las palabras. Los operadores, por su parte, están traduciendo esa fragilidad en probabilidades, estimando una probabilidad del 68% al 70% de que la medida se apruebe este año. Esas cifras parecen un veredicto de mercado en el que las recompensas de stablecoins ya no son un asunto secundario, sino un elemento clave para el acuerdo. Si la línea política se endurece, cada bando arriesga convertir una decisión técnica en una confrontación pública. Hasta que los legisladores lo resuelvan, los usuarios siguen operando bajo un marco de reglas cambiante.
Lo que suceda a continuación depende de si los autores del proyecto pueden mantener las recompensas de stablecoins dentro de límites que satisfagan a ambos bandos, al tiempo que preservan suficiente impulso para que se apruebe. Coinbase está señalando que seguirá presionando su posición frente a la oposición bancaria mientras se define el lenguaje legislativo. La señal a corto plazo será si el cálculo político mejora desde el actual 68% hasta un 70% de probabilidad de aprobación cuando los negociadores acuerden una excepción viable. Por ahora, el choque convierte un simple beneficio para el usuario en una pregunta más amplia sobre quién establece las reglas para los dólares digitales en el mercado estadounidense.
