A medida que el Senado de EE. UU. se acerca a la aprobación definitiva del proyecto de ley sobre la estructura del mercado de activos digitales, una cuestión sorprendentemente sencilla está bloqueando los trabajos: el rendimiento de las stablecoins.

A pesar de que los focos están puestos en la supervisión de la DeFi y en la clasificación de los tokens, Omid Malekan, profesor contratado de la Columbia Business School y analista de políticas en el sector cripto, advierte que gran parte del debate en Washington se basa en mitos y no en pruebas concretas.

Bancos vs stablecoin: ¿los legisladores estadounidenses están luchando contra una amenaza fantasma?

Malekan identifica cinco creencias erróneas sobre las stablecoins y su impacto en el sistema bancario.

Según Malekan, quien desde 2019 enseña en la Columbia Business School, estas creencias –si no se cuestionan– podrían bloquear leyes realmente significativas sobre las criptomonedas.

  • Mito 1: Las stablecoins reducen los depósitos bancarios

Contrariamente a lo que muchos piensan, la adopción de stablecoins no implica necesariamente una cannibalización de los depósitos en los bancos estadounidenses.

Malekan explica que la demanda externa hacia las stablecoins, junto con las reservas respaldadas por el Tesoro mantenidas por los emisores, tiende en realidad a incrementar los depósitos bancarios nacionales.

Cada nueva emisión de stablecoin suele favorecer una mayor actividad bancaria gracias a las compras y ventas de bonos del Estado, mercados repo y operaciones de cambio de divisas.

"Las stablecoins aumentan la demanda de dólares en todas partes", observa Malekan, destacando que las stablecoins que ofrecen recompensas refuerzan aún más este efecto.

  • Mito 2: Las stablecoins amenazan la capacidad de los bancos para otorgar crédito

Los críticos sostienen que los depósitos que fluyen hacia las stablecoins podrían reducir la concesión de préstamos. Malekan define esta visión como un vínculo falso entre rentabilidad y oferta de crédito.

En una publicación a finales de diciembre, Justin Slaughter, vicepresidente de asuntos regulatorios en Paradigm y anterior asesor senior en la SEC y la CFTC, destacó que la adopción de stablecoins debería ser neutral o incluso favorecer la creación de crédito y los depósitos bancarios.

Malekan responde que los bancos, en particular las grandes instituciones estadounidenses, mantienen importantes reservas y fuertes márgenes de interés neto. Aunque la competencia por los depósitos puede reducir ligeramente las ganancias, no compromete su capacidad para otorgar préstamos.

De hecho, los bancos pueden compensar posibles pérdidas reduciendo sus reservas ante la Reserva Federal o modificando los intereses pagados a los depositantes.

Su posición está alineada con la de la Blockchain Association, que ha criticado a los grandes bancos por afirmar que las stablecoins amenazan los depósitos y los mercados de crédito.

  • Mito 3: Es necesario proteger a los bancos de la competencia

Otro mito es que los bancos son la principal fuente de crédito y por eso deben protegerse de las stablecoins.

Los datos cuentan una realidad diferente: el Portal de Datos del BIS muestra que los bancos representan poco más del 20% del crédito total en EE. UU. La mayoría de los financiamientos a familias e empresas provienen de sujetos no bancarios, como fondos del mercado monetario, títulos respaldados por hipotecas y proveedores de crédito privado.

Malekan sostiene que las stablecoins podrían incluso reducir los costos de endeudamiento, aumentando la demanda de bonos del Tesoro – instrumentos utilizados como referencia para el crédito no bancario.

  • Mito 4: Los bancos locales son los más en riesgo

Incluso la narrativa según la cual los bancos más pequeños o regionales serían los más vulnerables a la adopción de stablecoins es engañosa.

Malekan señala que los grandes bancos ("money center banks") son los que enfrentan una competencia real, sobre todo en servicios de pago y para empresas. Los bancos comunitarios, que atienden a una clientela local y a menudo más mayor, difícilmente verán una migración masiva de depósitos hacia dólares digitales.

En esencia, las instituciones más amenazadas por las stablecoins son las mismas que ya benefician de una rentabilidad alta y de operaciones a escala global.

  • Mito 5: Los deudores son más importantes que los ahorradores

Finalmente, la idea de que los deudores deben protegerse más que los ahorradores es profundamente incorrecta.

Garantizar recompensas a los tenedores de stablecoins refuerza el ahorro, apoyando así la estabilidad económica general.

"Prohibir a los emisores de stablecoins compartir rendimientos equivale de hecho a una política que perjudica a los ahorradores estadounidenses para favorecer a los deudores", observa Malekan.

Incentivar el ahorro a través de la innovación trae beneficios a todo el ciclo de préstamos, favoreciendo la resiliencia de los consumidores y la dinámica de la economía.

La verdadera barrera a la reforma

Según Malekan, el debate actual sobre los rendimientos de las stablecoins es en gran medida fruto del miedo y se utiliza como estrategia para ganar tiempo.

La Ley Genius ya ha aclarado la legalidad de las recompensas sobre las stablecoins, pero Washington sigue bloqueado por preocupaciones antiguas alimentadas por los grupos de presión.

Malekan compara la situación con pedirle al Congreso que prohíba a Tesla en lugar de permitir que la industria automotriz pueda innovar:

"Las monedas digitales no son diferentes. La mayoría de las preocupaciones levantadas por los bancos no están probadas ni fundamentadas", concluyó el profesor de la Columbia Business School.

Con una legislación bipartidista, incluida la propuesta de 278 páginas del Senado, lista para ser evaluada, ahora es el momento de tomar decisiones basadas en datos concretos.

Las ideas erróneas sobre las stablecoins obstaculizan la claridad normativa, ralentizando potencialmente el proceso y pudiendo incluso impedir la competitividad de EE. UU. en una economía global basada en el dólar digital.

Malekan invita a los legisladores a centrarse en los hechos y no en el miedo, destacando que la adopción de stablecoins bien diseñadas podría fortalecer el ahorro, aumentar los depósitos bancarios y reducir el costo de los préstamos, favoreciendo al mismo tiempo la innovación en pagos y en DeFi.

En resumen, las stablecoins no son la amenaza temida por muchos. Las verdaderas trampas son, más bien, los mitos infundados. Superar estas incomprensiones podría abrir un nuevo capítulo en la reforma cripto estadounidense, encontrando potencialmente un equilibrio entre beneficios para los consumidores, eficiencia del mercado y estabilidad financiera.